PRODUCTOS

Aceite de coco

Descripción del producto: Aceite extraído de la pulpa del coco a través de un proceso de prensado al frío.

Ingredientes : Pulpa de coco.

Procedencia: Sri Lanka.

Presentaciones: 140ml | 450ml | 680ml


 Certificaciones        


Data sheet

 

Materia prima: Fruto de palmeras altas que crecen en ecosistemas tropicales a lo largo de la línea ecuatorial. Al tener un alto valor económico, ambiental y cultural, su cultivo es protegido por diversas regulaciones y normas estrictas en muchos países.

Los cocos, que pueden llegar a pesar un kilo y medio, tienen tres capas: exocarpio, mesocarpio y endocarpio. Las dos primeras componen su parte dura y exterior, conformada  por un tipo de fibra que, además de su uso industrial, se emplea tradicionalmente en Asia y en el Caribe para hacer todo tipo de sogas, alfombras, canastas y cepillos... (Leer más)

Beneficios y usos: El aceite de coco es entre los pocos aceites que contienen ácidos grasos de cadena corta (TCM) y media (MCFA). Al contrario que el resto de las grasas, que se almacenan en las celulas del cuerpo, las grasas del coco no necesitan ni enzimas pancreáticas ni bilis para su digestión.  Pero además de sus beneficios al consumirlo en nuestra dieta, el aceite de coco es uno de tus mejores aliados para el cuidado de la piel y el cabello. Aplicado directamente sobre la piel después de la ducha, ayuda a retener la humedad de la piel manteniéndola hidratada y suave. Empleado por la noche previene las arrugas y por sus propiedades antioxidantes previene la aparición de manchas de la edad. Combinado con el aceite de aguaje, aumentan sus beneficios sobre la piel. Además es excelente para acondicionar y cuidar el cabello. Proporciona protección, brillo y gran suavidad y ayuda a controlar la caspa. Combinado con aceite de ungurahui se potencian sus propiedades beneficas para el cabello.

Otro factor importante, es que se ha reconocido el poder sanador de este maravilloso aceite por la medicina moderna: antioxidante y protector, apoya la cicatrización y reparación de los tejidos, reduce los síntomas asociados a la psoriasis, eccema y dermatitis.  Tiene propiedades antivirales, antibacterianas y antimicóticas (gracias al alto porcentaje de ácido laúrico) que lo hace muy útil para curar heridas y quemaduras superficiales, y se presta para elaborar todo tipo de jabones y cremas naturales.