PRODUCTOS

COCO

Cocos nucifera

Fruto de palmeras altas que crecen en ecosistemas tropicales a lo largo de la línea ecuatorial. Al tener un alto valor económico, ambiental y cultural, su cultivo es protegido por diversas regulaciones y normas estrictas en muchos países.

Los cocos, que pueden llegar a pesar un kilo y medio, tienen tres capas: exocarpio, mesocarpio y endocarpio. Las dos primeras componen su parte dura y exterior, conformada  por un tipo de fibra que, además de su uso industrial, se emplea tradicionalmente en Asia y en el Caribe para hacer todo tipo de sogas, alfombras, canastas y cepillos. Por su riqueza en sodio y potasio, esta fibra también es vendida en su proceso de biodegradación para preparar sustratos con propósitos horticulturales.

El endocarpio o parte interior del coco es un tesoro nutricional: contiene proteínas, fibra, sodio, magnesio, calcio y fósforo; además de que su agua es un magnífico hidratante. De su pulpa se extrae también aceite y leche que sirven para cocinar y para elaborar cremas y lociones corporales y capilares. El bagazo que queda se pulveriza para sustituir la harina convencional y evitar el gluten.

El consumo de coco está relacionado con el desarrollo cerebral y con la prevención de la pérdida de memoria. También es bastante recomendado por ser altamente energético, haciéndolo ideal para personas que están a dieta o que practican deportes, ya que su grasa y sus proteínas –a diferencia de muchos alimentos– son rápidamente convertidas en energía por nuestro organismo.

 

Imagen sustraída de www.labioguia.com